Terapias parkinson a domicilio

El afectado aprende a utilizar los recursos que tiene en su domicilio para luego poderlos utilizar en las actividades de la vida diaria, además de “establecerse un vínculo más personal” con lo que el paciente “está más relajado y muestra mayor cooperación”.

Incluso, determinadas personas con Parkinson consideran que, al no tener que ir al centro de referencia, evitan ver a otros pacientes que tienen un estado de salud severo y a nivel psicológico podrían provocarles sentimientos negativos.

Además, se enseña a los familiares a trabajar junto al enfermo: cómo moverles en la cama, cómo caminar con ellos, cómo superar los bloqueos, qué ejercicios pueden hacer junto a ellos…

Igualmente, el fisioterapeuta, al acudir al entorno del paciente, puede detectar necesidades tanto del afectado como de su círculo más cercano, así como ayudarle a caminar por su barrio “lo que supone un estímulo para que aumente su seguridad y evita que no se frene a la hora de mejorar su vida social, salir a comprar, salir con familiares y/o amigo

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